Hacía unos meses que no aparecía por aquí, digamos que aunque trataba de buscar un hueco o no lo encontraba o cuando podía pues no sentía el fluir de las palabras, pero bueno ya puedo decir que para empezar un nuevo año quiero dedicar una pequeña poesía que he titulado "Caricias tempranas", un saludo a to@s
Amanece el sol con sonrisa aterciopelada,
Tu piel roza mi espalda,
Tus ojos aún sucumben al paisaje de la nada ,
Sigues andando por tu mundo de ilusiones inacabadas,
Yo tomo tu mano y el brillo recubre de nuevo tu mirada,
Una sonrisa me dedicas ,
y mi cuerpo se estremece como una flor sintiendo la luz de la mañana,
la vida continua recorriendo nuestros cuerpos de belleza prestada ,
el aquí y el ahora es lo que cuenta en esta historia narrada ,
lo demás lo veremos cuando llegue la hora señalada.
Buenos días hace tiempo ya desde la última vez que publiqué una entrada y hoy encontré un pequeño hueco para colgar un pequeño cuento sufí que me encanta, es sobre la vida y el ser uno mismo, espero que guste, se titula el jardín de la vida:
Una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos. Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: no sabía quién era. Lo que le faltaba era concentración, le decía el manzano:
-Si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves qué fácil es?
-No lo escuches -exigía el rosal-, es más sencillo tener rosas y, ¿ves que bellas son? Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó: -No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución: no dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas... Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció.
-¿Mi voz interior... ? ¿Ser yo mismo... ? ¿Conocerme... ? -se preguntaba el árbol desesperado-. De pronto, comprendió... Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: -Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión. Cúmplela.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado. Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz. Yo me pregunto al ver a mí alrededor, ¿Cuántos serán robles que no se permiten a sí mismos crecer? ¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas? ¿Cuántos naranjos que no saben florecer? En la vida todos tenemos un destino que cumplir, un espacio que llenar.
Hola a todos, aquí escribo un poema que se me ocurrío hoy, y es que las cosas pueden ser reales solo hay que desearlas, pensarlas, sentirlas y protegerlas de los pensamientos negativos que nos vienen cada día a nuestra vida:
Creamos a partir de pensamientos, de ilusiones que nacen en nuestro mar de sentimientos. Creamos a partir de lo que soñamos, visualizando el anhelo que compartimos con nuestra alma, aprendiendo a base de lecciones, impartidas por maestros que pasan por nuestras vidas componiendo así los pedazos de nuestro espíritu, resurgiendo como un nuevo ser cargado de nuevas metas, de nuevas aspiraciones, de un nuevo amor, un amor que responde a la palabra humanidad, y que solo busca sentir caricias que le den prosperidad.
Buenos días a tod@s hacía tiempo que no me pasaba por aquí y dejaba unas palabras en este blog, llevaba tiempo sin escribir, lo que no significa que dejara de pensar en ello cada día pero en fin hay rachas y rachas, ojalá y guste este poema:
Robamos parte del encanto, de aquellos fieles que siguen nuestro paso, de aquellos que respiran nuestro aire embobándose con las historias que acaparan nuestros labios, percibiendo las mentiras de una imaginación desbordada, eludiendo la muerte de unas pocas palabras, que se convierten en hijas perdidas del diccionario de la vida y que se agarran con fuerza al alimento de unas hojas enumeradas.
Robamos pasiones, que tarde o temprano se convierten en heridas, heridas que se pegan al alma, descubriendo la debilidad del ser humano y la fortaleza al mismo tiempo, aclarando una duda, solo los ojos pueden mencionar cuanto dolor llegamos a guardar y cuanto amor nos queda aún por dar, esa es, la auténtica verdad.
Revives por medio de abrazos, sobreviviendo cada día con los besos de tu amor robado, pensando en un sin vivir continuo, ansiando poder una vez más rozar su piel, contando los segundos de candidez que trae el ayer, tratando de borrar recuerdos amargos llenos de insensatez, emborrachando tu alma con bebidas cargadas de un falso placer, escribiendo líneas perdidas sobre un destino inventado, soñando luces claras en una luna oscura que se ríe de ti a tus espaldas, encerrándote entre barrotes de ilusiones, preocupándote por un mañana que ilumine tu existencia, mientras duermes entre sabanas que atrapen de nuevo tu inocencia.
Y después de unos meses vuelvo con este pequeño poema, dedicado a todos los que en algun momento han perdido la esperanza:
Se apagaba la esperanza, Desprotegiéndome de la seguridad que mi alma me daba, Olvidando las raíces que me unían a mi tierra, Llorando lágrimas que perdían el sabor dulce de una felicidad antes conservada.
Se apagaba la esperanza, Colmando mi cuerpo de una sed jamás saciada, Llenando mi ser con un vivir prestado que más que un regalo era un perecer, un perecer continuo que traía consigo dolores intensos dolores en el corazón, agotado por tanto sufrimiento y muchas veces curado aunque nunca realmente sanado.
Claros veo en la sombra de esta noche estrellada, que me permiten recordar la tan deseada esperanza, esa que poco a poco pierde su brillo, pero que se resiste a desaparecer del todo, porque en su camino aún no está escrito que deba callar su luz al contrario ahora renacerá vestida de gala y enseñando al mundo que todos somos importantes aunque ya eso lo sabrás tú.